Ya tienes un Plan. El de la A.E.P. y la A.E.P.D.

Cursos y Tutos. Seguridad Digital de Andar por Casa
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Ya tienes un Plan. A.E.P.D y A.E.P.

Hola, amiga o amigo digital, ¿cómo va ese camino tecnológico en familia? Soy Santi Rey, tu sherpa digital.

Hoy te traigo unas recomendaciones de oro para que la tecnología sea nuestra aliada y no una fuente de dolores de cabeza.

Además con la confianza de ser creadas por la Asociación Española de Pediatrçia en colaboración con la Agencia Española de Protección de Datos.

¡Vamos allá!

  1. Una regla de oro: si no estamos usando un dispositivo, ¡apagado queda! Así, además de ahorrar energía, evitamos la tentación de estar pegados a una pantalla todo el día.
  2. ¿Multitarea con dispositivos? Mejor no. Usar varios a la vez no solo nos dispersa, sino que también nos sobrecarga. Concentrémonos en una cosa a la vez.
  3. Establecer límites de tiempo de pantalla es clave. Para los peques de 0 a 2 años, mejor nada de pantallas. De 3 a 5 años, menos de una hora diaria, y a partir de los 5, menos de dos horas para ocio digital. La calidad siempre por delante de la cantidad.
  4. Fomentemos el ejercicio físico en familia. Menos pantalla, más movimiento. Un paseo, un juego en el parque, cualquier cosa que nos haga movernos y compartir momentos juntos.
  5. Olvídate de los soportes de pantallas para el coche o el carrito. En lugar de eso, ¿qué tal si jugamos a contar coches de colores, escuchamos música o charlamos sobre lo que vemos por la ventana?
  6. La postura es importante. Si vamos a usar dispositivos, hagámoslo con una postura adecuada. Y cada 30 minutos, un descanso: un paseíto, unos estiramientos… ¡nuestro cuerpo nos lo agradecerá!
  7. Cuidado con la fatiga visual. La regla del 20/20/20 es nuestra amiga: cada 20 minutos frente a la pantalla, parpadeamos 20 veces y miramos algo lejano durante 20 segundos. ¡Tus ojos te lo agradecerán!
  8. Planifiquemos actividades sin pantallas: juegos, manualidades, pintura, lectura… Cada día, un rato para desconectar y conectar de otra manera.
  9. Establezcamos zonas libres de pantallas en casa. El dormitorio y el baño son buenos comienzos. Y tengamos un lugar específico para «aparcar» los dispositivos cuando no los usamos.
  10. Reduzcamos el uso de dispositivos en las zonas de juego y durante las comidas. Es un momento perfecto para hablar, reír y disfrutar de la compañía.
  11. Una hora antes de ir a la cama, ¿qué tal si dejamos a un lado las pantallas? Sí, lo sé, es tentador echar un último vistazo al móvil, pero nuestro sueño nos lo agradecerá.
  12. En esos momentos especiales de estudio, trabajo o tiempo en familia, te propongo un reto: dispositivos en silencio, o mejor aún, ¡fuera de la habitación! Así, podemos disfrutar de esos instantes al máximo, sin que un ‘bip’ nos saque de lo que realmente importa.
  13. Hablemos de creatividad. ¿Qué te parece si usamos la tecnología para unirnos más? Crear un álbum de fotos familiar, hacer un vídeo juntos, o buscar información sobre algo que nos intrigue. ¡El límite es nuestra imaginación!
  14. Cuando se trata de los peques, es clave elegir contenidos adecuados para su edad y de fuentes confiables. Un ojo crítico aquí hace una gran diferencia.
  15. Estar presentes es fundamental. Nada de dejar a los niños solos con las pantallas. Revisemos los contenidos antes de que ellos accedan, evitando así los famosos «dispositivos niñera».
  16. Fomentemos en nuestros hijos el pensamiento crítico. En un mundo donde la información fluye sin parar, saber discernir es un superpoder.
  17. La empatía digital es un must. Enseñémosles que detrás de cada pantalla hay personas reales, con sentimientos y vidas. Ponerse en el lugar del otro es una lección invaluable.
  18. Antes de lanzarse a comprar el último dispositivo para los niños, ¿qué tal si les damos nuestros viejos móviles? Así entienden que la tecnología es una herramienta compartida, no un juguete personal.
  19. Esto es vital: antes de darles un dispositivo, hagamos un Plan Digital Familiar. Tiempos claros, espacios definidos, reglas sobre compras y descargas… Todo debe estar en la mesa desde el principio.
  20. Y no menos importante, las revisiones periódicas de los dispositivos con los niños. Si lo hacemos juntos, no solo respetamos su privacidad, sino que también les enseñamos a ser conscientes de los riesgos y a cómo enfrentarlos.

Recordemos que la tecnología está para facilitarnos la vida, no para vivirla por nosotros. Con estos pequeños ajustes, podemos hacer que nuestro hogar sea un espacio donde la tecnología nos sirve, y no al revés. ¡Hasta la próxima!

Al César lo que es del César

Aquí tienes el Plan Digital Familiar de la Asociación Española de Pediatría, en colaboración con la Agencia Española de Proteción de Datos. En este enlace puedes encontrar Tu Plan

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